miércoles, 19 de agosto de 2015

Mi sexta abuela

Como todos, yo tengo cuatro abuelos, dos de parte de mamá (Leoncio y Rosita) y dos de parte de papá (Alfredo y Meche). El papi de mi mami se fue al cielo cuando yo tenía catorce años y la mami de mi papi se nos fue hace algunos añitos, cuando vivíamos en Colombia. Me quedan un abuelo y una abuelita, a quienes adoro con todo mi corazón.

La cosa es que, a parte de ellos cuatro, tuve (o mejor dicho, tuvimos todos los hermanos) una quinta abuelita, la hermana de mi abuelito Leoncio, que fue todo lo que una abuelita puede ser. Mis dos abuelitas perdieron a sus mamás cuando eran muy chicas, así que no tenían mucha idea de cómo son las abuelas. Pero mi "Cuyuya" (así le decíamos a mi tía abuela María Julia) era la suplente ideal: nos inició en el vicio por los caramelos de limón, nos tejía chompas (me acuerdo que me hizo una amarilla que usé hasta que ya era de color crema), nos hacía las tareas de formación laboral, nos apachurraba, nos llenaba de besitos, nos prestaba su maquillaje cada vez que la íbamos a visitar (y salíamos hechas unos payasos cuando nos íbamos) y mientras pudo manejar nos llevaba a todos lados. Engreidora, cariñosa, cómplice, alegre, amorosa. Lo que uno sueña con una abuelita, todo eso y más fue mi Cuyu para mi y para mis hermanos.

Pasaron los años y mi Cuyu también se nos fue al cielo. El vacío que dejó en mi vida fue enorme, tanto que no puedo hablar de ella sin llorar. Pero un milagro hizo que ella volviera a mi vida casi en carne y hueso.

Cuando conocí a Toño, el que ahora es mi esposo y mejor amigo, conocí a su familia entera y la abu Susana me adoptó inmediatamente. Decir que las similitudes entre ella y mi Cuyu eran muchas es quedarse corto. Tenían el mismo acento de la sierra, casi el mismo tono de voz, el mismo amor, la misma dulzura, la misma complicidad. Casi inmediatamente se convirtió en mi sexta abuela. Mi "abu", como le dicen sus nietos de sangre. Yo era su nieta "de corazón". Y el corazón nos unió desde entonces.



El día de ayer mi sexta abu se fue al cielo. El dolor que siento, igual que cuando se me fue mi Cuyu, es un dolor egoísta, porque me gustaría que esté con nosotros a pesar de que sé que está en el mejor lugar, en el lugar a donde todos nos gustaría ir al final de nuestros días. Tengo la confianza en que nos está cuidando desde allá, a todos, a cada uno de los miembros de la familia, pero no puedo dejar de extrañar su presencia aquí entre nosotros. Me reconforta que aunque no esté físicamente, ese amor que nos tuvo durará para siempre.

Te llevo en mi corazón, abu Susana, y allí estarás por siempre. Ahora que están con Diosito, la Virgencita de Guadalupe y el Niñito Dios, pídeles e intercede por nosotros. Te queremos y extrañamos.


(Pd: Esta foto es de Navidad del año pasado. Pau, su primera bisnieta, sostiene al Niño Jesús para que le demos su beso de cumpleaños y se lo lleva a la abu. Ayer la abu subió al cielo a darle ese besito al Niñito Jesús en persona.)

(Pd2: Copio una oración de San Agustín que me pasó mi queridísima amiga Rocío Angulo. Justo lo que necesitaba leer hoy.

"No llores si me amas,
¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo!
¡Si pudieras oír el cántico de los ángeles y verme en medio de ellos!
¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos; los horizontes, los campos y los nuevos senderos que atravieso!
Si por un instante pudieras contemplar como yo, la belleza ante la cual las bellezas palidecen!
¡Cómo!...¿Tú me has visto, me has amado en el país de las sombras y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades?
Créeme.
Cuando la muerte venga a romper las ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban, cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce, y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a verme, sentirás que te sigo amando, que te amé, y encontrarás mi corazón con todas sus ternuras purificadas.
¡Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis, feliz!
Ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo, que te llevaré de la mano por senderos nuevos de Luz...y de Vida...
¡Enjuga tu llanto y no llores si me amas!"
- San Agustín 

viernes, 15 de mayo de 2015

La pelota NO se mancha... ¡ni se muerde!

Quienes me conocen, saben que me gusta el fútbol: pero el BUEN fútbol. La cosa es tan simple como que me falta estómago para desperdiciar el precioso tiempo de mi vida viendo campeonatos donde no hay buen nivel (desde la directiva hasta la hinchada, pasando OBVIAMENTE por el equipo), donde se puede encontrar verdaderos caballeros (porque en algunos raros caso, aún existen) hasta delincuentes con todas sus letras (desafortunadamente, en la mayoría de los casos).

Normalmente, cuando se trata de un torneo importante, le voy al equipo con cuya nacionalidad tenga mayor cercanía y cariño. Por ejemplo, cuando llega la Copa Libertadores, le voy al equipo peruano que haya llegado, sea cual sea. Aquí no hay diferencias, tú eres peruano y por ti hincho, me madrugo y - dependiendo de dónde y de qué tan bien estés jugando - hasta al estadio voy a verte.

(A las pruebas me remito: ¡Fuerza Celeste!)

Si los equipos peruanos no pasan de tal ronda, normalmente le voy al equipo colombiano que sí lo haya hecho... ¿me dejo entender? Y ¿por qué Colombia? Porque es la tierra que vio nacer al mayor de mis hijos perrunos y donde dejamos pequeñas partes de nuestros corazones. (¡Cómo te quiero Colombiaaaaa!!!)

¿Por qué sale este tema a colación? Porque en esta oportunidad el club de mis amores (#HalaMadridYNadaMás) no llegó a la final de la Champions, pero nuestros eternos rivales (los del FC Barcelona), sí.

Es necesario aclarar que en anteriores oportunidades le he hecho barra al Barça (precisamente por la afirmación anterior) por la cercanía que le tengo a a la Madre Patria (abstenerse comentarios sobre el separatismo, que a mí me da igual), y porque tengo un romance maravilloso con la ciudad de Barcelona, que me encanta, me fascina y me aloca (pero ojo, no es mi ciudad favorita en España, como tampoco lo es Madrid, aunque la amo casi tanto como si fuera Lima)...

Pero desde el año pasado tenemos un pequeño problema, mis queridos culés. Porque pueden ser todo lo buenos que quieran (que lo son, por eso están donde están y han llegado a donde han llegado), ser todo lo españoles que quieran (y tener a casi media selección dentro de sus jugadores), tener jugadores que figuran en mi "once ideal", pero y aquí viene ese GIGANTÍSIMO PERO, después de lo que vimos en el mundial pasado (sin contar las anteriores ocasiones, ya que esta fue su tercer "lapsus" en las canchas) ir y contratar y panudearse y llenarse la boca y los bolsillos con un tipejo como Luis Suárez - que puede ser un pedazo de crack, un excelente jugador, pero se sentó (por decirlo bonito) en el fair play y en cualquier tipo de ética deportiva, por lo que NUNCA debió volver a las canchas por ser un PÉSIMO ejemplo para nuestra infancia y juventud - allí sí yo marco mis distancias. Como lo hice en su momento con cualquier equipo que tuviera al impresentable de Maradona en sus filas.

Porque la pelota NO SE MANCHA, señores. Y Suárez no sólo la manchó, sino que la mordió, y la directiva del Barça lo premió por eso al comprarlo tras una sanción como la que recibió. Por eso lo de "respect", lo de salir con niños a la cancha o soltar palomas blancas, ya no se los creo.

Y me van a perdonar (si quieren, me da igual si no lo hacen) pero yo este 06 de junio estaré feliz, sentada frente a mi tele, seguro con un chilcanito en la mano, haciéndole barra a la Juve, a I Bianconieri, a la Vecchia Signora, a la Fidanzata d'Italia. Porque le hago barra a quien me da la gana y, sobre todo, porque, por lo menos para mí, le hago barra a quien me parece que se la merece. Le hago barra al equipo cuyos jugadores me identifico (¡Buffón y Pirlo son unos grandes! ¡Y Morata cada vez está mejor!), pero sobre todo porque para mi, la pelota NO se mancha. Y punto.


lunes, 13 de abril de 2015

¿Por qué "mi humilde opinión"?

"De gustos y colores no han escrito los autores" (o algo parecido) dice el dicho. Bueno pues, resulta que para varios, oh, sorpresa, no todos pensamos igual.

 Así que después de mucho pensarlo y darme cuenta de que cada palabra que escribo (ya fuera en mi otro blog, en mi cuenta de Facebook, Twitter, o hasta en mi agenda) tiene sus detractores, quienes dan por sentado que lo que escribo viene con la intención de ser "la verdad absoluta" y no un simple punto de vista (por eso le puse a mi blog "Mi loca perspectiva"), decidí crear este nuevo blog, en el que resueltamente voy a expresar mi humilde opinión sobre temas o asuntos específicos (ya sean películas, fotos, música, videos, religión, política, fútbol, etc., etc., etc.) porque me da la gana y porque "yo quiero, pe"... 




Así que si les gusta leer a alguien simplemente por pasar el rato sabiendo que esta persona puede pensar diferente o igual a ustedes, mostro. Pero ojo, con la condición de que la idea en general es la de pasar un rato "ameno" y no hacer hígado (que ya casi lo tengo hecho paté). Si así quedamos, entonces no se pierdan mi próximo post. :)

Pd: la imagen no es mía, la saqué de  https://mariolopezguerrero.wordpress.com/2013/11/25/historias-de-un-coach-episodio-3-un-punto-de-vista-diferente/